Hola! Vivo en California pero toda mi familia es venezolana incluyendo mis dos perros, seis gatos y 15 kois. Mis perros se llaman Pascual (es un cacri) y Max (golden retreiver y si se cree gringo pero ya esta aprendiendo espanol).
Mi familia de gatos comenzo con la gatica Mitzi que trajo mi hijo Simon. Al año y medio parió cinco gaticos. Al principio yo estaba muy determinado a regalarlos todos incluyendo la Mitzi para que no pariera mas.
Un dia mis otros dos hijos Daniel y Simon estaban discutiendo porque dos de los gaticos los querian sus novias. Yo me interpuse y les dije :Saben como es la vaina, se quedan todos aqui en la casa adonde nacieron y punto.
Así que por orden de aparición, los gatos se llaman Manchita (porque tiene como cuatro colores), Big Boy (porque era el mas grande), Little (porque era el mas pequeño) y Simba (que ahora la llamo Princesita).
Pero al principio dije seis gatos y solo menciono cinco. Bueno, un buen dia una amiga me dijo que tenía en su casa ocho gaticos huerfanos porque la mama la atropello un carro y buscaba hogar para todos.
Y a que no saben que? Yo de buen samaritano adopté uno para completar la media docena y le pusimos Agapito ya que parecia el mas pequeñito y desamparado. Al principio Agapito fue rechazado por los otros y el no entendia porque todos sus hermanitos habian crecido tanto y el era tan chiquitico.
Poco a poco fue ganando la confianza de todos que tampoco comprendian de donde habia salido ese pequeño hermanito y hoy dia es el rey de la familia gatos.
Los ultimos 15 años he tenido gatos y los defiendo como gata boca arriba ja, ja, ja. Mi última gatica, se llama La Murry Tosta; aunque, desde que se cayó del balcón del PH (piso 10) y solo se le salió el femur de la cadera, de vez en cuando la llamo la Murry voladora.
Hola a todos:
Ibamos a visitar a mi suegra un sàbado cualquiera de abril, era una tarde calurosa y seca de esas de Semana Santa, de repente escuchamos un llanto de un bebè, nos pareció extraño y empezamos a buscar por los alrededores del edificio.
Finalmente, encontramos una bola de pelo latiendo compulsivamente ….era un gatito que estaba totalmente embebido en grasa.
Lo recogimos y lo llevamos al veterinario, el diagnóstico no era nada bueno, posiblemente iba a morir en poco tiempo, el doctor nos explicó que muchas personas rocian aceite de carro a los gatos para que se envenenen lentamente mientras tratan de limpiarse desesperadamene con su lengua rugosa. Es una muerte cruel y lenta que le va destruyendo todos sus órganos internos y que deja secuelas para siempre en el caso de que se salven.
Nos informaron que lo iban a bañar y a hacerle un lavado del estómago, nos recalcaron de nuevo que no albergámos grandes esperanzas pues el animal apenas tenía apróximadamente 2 meses de nacido.
Como era sábado lo dejamos en observación, pasamos el fin de semana pendiente del animalito. El lunes siguiente lo fuimos a visitar, la enfermera nos recibió de lo más sonriente…..el gatito se habìa salvado, estaba un poco debil pero con una franca tendencia a la recuperación.
¿y qué haces después que te haz involucrado emocionalmente con el gato?Pues empiezas a verlo diferente, el minino te mira con esos ojos de gato de Sherk, te arruga el corazón, empiezas a buscar nombres…..y ya cuando menos te das cuenta te tiene en sus garras lieralmente…..
¿Qué como termina la historia de Tony ? Con un happy end, afortunadamente, hoy tiene 6 años, pesa 7 kilos, es consentido hasta màs no poder y tiene una familia humana que le da mucho amor y viceversa.
Aunque los gatos no son tan populares como los perros y se dicen miles de cosas malas, que son utilizados en los aquelarres de brujas que son traicioneros y traen mala suerte, los que tenemos gatos o hemos vivido con ellos no nos importa para nada esos comentarios, la comunicaciòn que se genera entre gato y “dueño” es única e inolvidable.
Y no los canso más….aquí tienen una de las tantas fotos de Tony. Recordándonos con su actitud que sólo quien ha pasado por situaciones dificiles sabe apreciar los frutos dulces que ofrece la buena vida.