La mayoría de los gatos viven en casa, no realizan esfuerzo físico regular ni se ven sometidos a condiciones ambientales extremas. Además a diferencia del perro, difieren muy poco en tamaño y conformación corporal, oscilando la media entre un peso de 3 y 6 kg. En estas condiciones, se ha calculado que la mayoría de los gatos necesitan unas 60 kcal de energía metabolizable (EM) por kg. de peso al día mientras que en el caso de gatos más activos, que puedan salir al exterior o estén en condiciones de estrés, sus necesidades oscilan entre 70 y 90 kcal de EM por kg de peso y día. (tabla 1)
Recordar brevemente que la energía metabolizable es la energía obtenida del alimento tras las pérdidas de energía por heces y orina.
Un gran porcentaje de gatos es capaz de regular su ingesta en función de sus necesidades nutritivas y del contenido energético del alimento de forma que mantienen su condición corporal ideal a pesar de la presencia continua de alimento apetitoso a su disposición. En cambio muchos otros gatos se muestran incapaces de mantener su peso llegando a ser obesos con pesos que oscilan entre los 7 y hasta los 17 kg. En este grupo, la alimentación ad libitum con productos que presenten más de un 20% de grasas en su composición favorecerá la aparición de obesidad.
Ante un gato obeso es necesario adoptar un plan de adelgazamiento en el que fijaremos un peso óptimo a alcanzar y administraremos únicamente el 50% o el 60% de las calorías diarias necesarias para ese peso. El empleo de dietas con mayor contenido en fibra es muy beneficioso al promover la motilidad intestinal y disminuir la digestibilidad del resto de los nutrientes.
Por desgracia, nos encontramos muchas veces que el único control de la dieta es insuficiente para controlar la obesidad felina por lo que será necesaria la colaboración del propietario para que su gato tenga una mayor actividad física diaria, asunto realmente complicado.
El aminoácido más importante en la dieta del gato es la Arginina: al intervenir en la síntesis de urea, que permite le eliminación de desechos nitrogenados, su deficiencia implica que éstos se acumulen en sangre en forma de amoniaco, conduciendo a la muerte del gato en pocas horas.
Esto explica la adaptación del gato a un régimen estrictamente carnívoro donde las cantidades de arginina son muy superiores a sus necesidades. El perro en cambio tiene menores necesidades y es menos sensible a su deficiencia.
La taurina es utilizada por el gato para formar sales biliares mediante un proceso de conjugación. A diferencia del perro, el gato no puede sintetizar cantidades suficientes a partir de aminoácidos azufrados. Cuando la taurina es deficiente, utiliza la glicina en su lugar pero el cambio no es eficiente, y tras meses de su deficiencia aparecen diversos cuadros como la cardiomiopatía dilatada, alteraciones de la retina y sordera en gatitos además de dificultades en la reproducción. La taurina está presente casi exclusivamente en tejidos animales.
Con respecto a los ac. grasos esenciales, en el perro y mayoría de los mamíferos a partir del ac. linoleico y ac. linolenico se pueden sintetizar otros compuestos de cadena más larga, pero el gato tiene una capacidad muy limitada en esta conversión por lo que requiere de un aporte en la ración de ac. araquidónico, presente en tejidos animales. La deficiencia en ac. araquidónico ocasiona alteraciones en la coagulación, alteraciones reproductivas, caída del pelo y alteraciones cutáneas.
Con respecto a las necesidades en hidratos de carbono, estudios realizados confirman que pueden mantenerse con dietas que no aporten hidratos de carbono si las proteínas y las grasas están en concentración suficiente para cubrir sus necesidades de glucosa. Vemos en las composiciones de los piensos que dispensamos, la presencia de almidón. El que aparece con más frecuencia es el almidón de maiz ya que es el más digestible para el gato. Su digestibilidad es mucho menor que en el perro por la menor actividad de la enzima amilasa en el intestino de ahí que cambios en las dietas que presenten variaciones en la composición de almidón presenten problemas digestivos inicialmente.
La Lactosa tiene una tolerancia muy diversa debido a las grandes variaciones en la actividad y la presencia de la enzima lactasa en el intestino.
Con respecto al Magnesio, debe ser limitado a un aporte entre un 0.1% y un 0.04% de la materia seca, debido al papel en la formación de cálculos de fosfato amónico-magnésico.
Los gatos tienen necesidades nutricionales diferentes a las del hombre o de los perros. Cada nutriente que se incorpora a la alimentación, es decir proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales, tiene una función específica y su carencia o exceso generan problemas de salud a largo plazo.
Se puede alimentar a un gato con comida casera, pero como veremos a continuación, es difícil conseguir un adecuado balance de todos los nutrientes. Hay una enorme variedad de piensos comerciales bien formulados con diferentes aromas y sabores que resultarán deliciosos y saludables para cualquier gato.
Los distintos tipos de nutrientes son:
Proteínas: son largas cadenas de aminoácidos que constituyen los “ladrillos” para construir los músculos, órganos, la piel, el pelo y todos los tejidos del cuerpo. Algunos aminoácidos se forman en el organismo, pero otros, llamados esenciales, deben ser incorporados con la dieta. Las proteínas de alta calidad son las que se digieren casi totalmente y permiten aprovechar todos sus aminoácidos; éstas provienen de las carnes (de vaca, aves o pescado), huevos y lácteos. Los gatos tienen la particularidad de usar las proteínas como fuente de energía, por eso necesitan cantidades más altas que los perros o el hombre. Un alimento para gatos debe contener aproximadamente un 33% de proteínas de alta calidad, con variaciones que dependen de la edad y la salud del animal.
Grasa o lípidos: aportan energía y también sabor a la comida. Están formadas por ácidos grasos de distinta longitud y aquí también encontramos algunos que son esenciales. Forman las paredes celulares, gran parte del tejido nervioso, las hormonas y otros mediadores del organismo. Encontramos en este grupo a los famosos ácidos Omega 3 y Omega 6, tan importantes para una buena salud. El gato necesita el aporte de ciertos ácidos grasos presentes solo en las grasas de origen animal, por lo tanto no es suficiente darle al gato aceite vegetal como fuente de lípidos. La cantidad de este nutriente en la ración varía mucho, pero debe tener como mínimo un 10%.
Hidratos de carbono: provienen de los vegetales y hay dos tipos. Los que generan energía en el cuerpo, como azúcares (lactosa) y almidones (cereales) y las fibras, que no se digieren pero son necesarias para que haya un buen tránsito intestinal. En otras especies los almidones son la principal fuente de energía, pero los gatos no los digieren tan bien. Se necesita una pequeña proporción de fibras, que no exceda el 10% y también en este caso varía mucho la calidad.
Minerales: son muchos distintos y se necesitan en pequeñas cantidades, pero su carencia o exceso trae trastornos de la salud. Se dividen en macroelementos, que se miden en gramos (calcio, fósforo, magnesio, sodio, potasio) y los oligoelementos, que se miden en miligramos (hierro, cobre, zinc, yodo, manganeso, etc). Sería muy largo explicar aquí para qué sirve cada uno, pero puedes encontrar esa información fácilmente o preguntarle a tu veterinario.
Vitaminas: son también nutrientes esenciales para la vida. Se distinguen las vitaminas presentes en grasas (liposolubles) que son las A, D, E y K y las hidrosolubles que son la C y el grupo B. Las liposolubles se almacenan en el organismo y su exceso puede traer problemas. Las vitaminas actúan en general como elementos catalizadores necesarios para el metabolismo de otros nutrientes, como antioxidantes (vit E), en la visión y las defensas del organismo (vit A), en el sistema nervioso (vit B1), en la coagulación (vit K), etc. Se encuentran en gran cantidad de alimentos de origen animal y vegetal. El gato, a diferencia del perro, no puede convertir el betacaroteno de los vegetales en vit A y es incapaz de sintetizar la D por efecto de los rayos ultravioletas. Por lo tanto se le deben proporcionar alimentos de origen animal, lo que demuestra nuevamente el carácter estrictamente carnívoro del gato. El hígado es particularmente rico en estas vitaminas, pero no debe usarse en exceso porque trae serios problemas óseos a largo plazo.
Como ves, son muchas las cosas a tener en cuenta al formular una dieta y es difícil hacerlo bien en casa, por eso se recomiendan las dietas comerciales de buena calidad. Esto no quita que puedas darle a tu gato alguna delicia extra, como un poco de atún o de pavo, pero siempre con el consentimiento de tu veterinario que conoce la salud de tu mascota.
Fuenta: AmorDeMascota.com
1. Utilice una mamadera pequeña especial para gatitos -o en su defecto para bebés pequeños- para darles la leche.
2. Utilice fórmulas de comida especialmente preparadas para alimentar a los gatos pequeños. Evite usar la leche común.
3. Mida la cantidad apropiada de leche que le dará al gatito por día: un gato de una semana de vida necesita 13 ml de leche por 100 g de peso corporal, uno de 2 semanas de vida necesita 17 ml de leche por 100 g de peso, uno de 3 semanas de vida necesita 20 ml de leche por 100 g de peso y uno de 4 semanas de vida necesita 22 ml de leche por cada 100 g de peso.
4. Divida esas dosis por 4 y alimente al gato cuatro veces por día.
5. Caliente la leche.
6. Invierta la mamadera y deje que la leche salga lentamente hacia fuera antes de ponerla en la boca del gato.
7. Evite alimentar al gato mientras esté de espaldas.
8. Compruebe que el abdomen del gato no esté demasiado distendido después de alimentarlo. Los gatos deben ganar de 50 a 100 gramos por semana.
9. Cuando ya tenga más de 3 semanas de vida, anime al gato a que coma alimentos sólidos.
10. Los gatos generalmente sólo comen y duermen durante las primeras semanas de vida. Si lloran excesivamente puede ser que tengan fío o hambre, o ambas cosas.
11. Los gatitos dejados huérfanos necesitan ser estimulados a defecar. Empape un poco de algodón en agua caliente y frótelo muy suavemente en el área anal del animal. Los trapos con alcohol ayudan a reducir también las infecciones comunes en estos gatitos.
12. Nunca exprima la mamadera para que salga leche mientras esté todavía en la boca del animal. Esto podría causarle una neumonía por aspiración e incluso la muerte.
13. Si usted recoge un gato salvaje de la calle como animal doméstico, cerciórese de mantenerlo en una jaula alrededor de 1 semana hasta que se domestique.
14. Para que estén cómodos bríndeles una cama calentita y una luz tenue encendida continuamente.
15. Para comenzar a introducir comida sólida en los gatitos es recomendable ablandar el alimento en agua durante las primeras semanas y luego ir quitándole gradualmente la misma.
16. Los gatitos suelen lastimarse entre ellos, por lo que lo mejor es mantenerlos separados. Puede ser con divisiones en una caja grande -así no pueden escapar- o separarlos en diferentes cajas de cartón hasta que sean lo suficientemente grandes.
17. Los gatitos necesitan comida, aumentar de peso y mucho calor. Para darle calor se puede poner una toalla dentro de la caja donde duermen. En 4 semanas ya no es tan necesario.
18. El gatito puede llegar a morder la mamadera al ofrecerle comida, no deje que lo haga. No le dé a cada momento, solo estimule al gato a tomar 30 minutos antes y después de cada alimentación.
19. No agujeree mucho la boquilla del biberón, sino la leche fluirá demasiado rápido y ahogará a su gato.
20. Asegúrese de que la leche que le proporciona sea para animales carnívoros y no herbívoros. Para asegurarse de esto puede recurrir al veterinario.
21. Usted puede dormir bien si sus gatos están bien alimentados, calientes y confortables. Para eso es bueno utilizar una caja de cartón grande, una frazada debajo de las toallas, tener siempre una radio encendida para que escuchen música baja, y alimentarlo momentos antes de irse a dormir.
22. Para agarrar a los gatos es bueno hacerlo de la piel de la parte de la espalda, siempre suavemente. Para alimentarlos las patas deben estar hacia arriba (sino los está sosteniendo incorrectamente). Esto los pone tranquilos y casi dormidos.